Parque Nacional Sequoia: árboles gigantes entre la nieve

El Parque Nacional Sequoia es una maravilla natural que nadie que visite California debería perderse.

Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

En sus límites habitan las impresionantes secuoyas gigantes. Estos árboles se encuentran entre los más antiguos del mundo y, por supuesto, son los más grandes en términos de volumen total.

Las secuoyas gigantes son nativas de los bosques elevados de la Sierra Nevada de California, aunque en la actualidad también se pueden encontrar en otras partes del planeta -incluida España-.

Yo estaba deseando darme una vuelta entre secuoyas. De hecho, uno de los objetivos de este viaje a Estados Unidos era regresar a este parque nacional que me había dejado con la boca abierta años antes. Así que después de mis aventuras en el adyacente Kings Canyon, me dirigí con mi coche de alquiler al Parque Nacional Sequoia.

Secuoya gigante, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Secuoya gigante, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

¿Qué puedo contaros de mi experiencia en el Parque Nacional Sequoia? Aparte de disfrutar de estos árboles gigantes, pasé un frío que no recuerdo en mucho tiempo. En pleno mes de junio -sí, mediados de junio- me cayó una nevada espectacular que dejó mi tienda de campaña enterrada y a mí tiritando durante horas.

Cascada Tokopah, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Cascada Tokopah, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Por supuesto, el mal tiempo no me impidió recorrer una buena parte de los senderos cercanos a mi campamento. Eso sí, con 2 días bajo cero tuve suficiente. Aquéllo era inhumano. Y eso que tenía bastante ropa de abrigo, al contrario que muchos de los innumerables turistas que visitaban el parque esos días, cuyas caras de frío eran un poema.

Sendero Sugar Pine

Con el autobús gratuito del parque me dirigí en primer lugar a Moro Rock, con el objetivo de caminar desde allí de vuelta al camping. No obstante, el mal tiempo me hizo cambiar de planes enseguida. No merecía la pena andar durante horas con la llovizna incesante que estaba cayendo.

Crescent Meadow, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Crescent Meadow, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Así, me limité a llegar hasta Crescent Meadow por el sendero conocido como Sugar Pine. Una ruta poco transitada en la que disfruté del ambiente de cuento de hadas que provocaba la niebla. En esta zona apenas hay secuoyas, pero el lugar merece la pena igualmente.

Sendero Sugar Pine, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Sendero Sugar Pine, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Cascada Tokopah

Esa tarde el tiempo mejoró algo, por lo que aproveché para caminar hasta la cascada Tokopah. Situada no lejos del camping Lodgepole, se trata de una atracción natural muy visitada. El sencillo sendero hasta allí transcurre junto al río atravesando un bonito bosque.

Tokopah Falls, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Tokopah Falls, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

En esta ocasión, la suerte estaba de mi parte y hasta salió un rato el sol mientras admiraba la caída de agua. El lugar es, sin duda, precioso. Y no es sólo mi opinión, pues innumerables marmotas han elegido esta zona rocosa como su hogar.

Marmota en el Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Marmota en el Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Nevada en el camping Lodgepole

Instalé mi tienda de campaña en el camping Lodgepole y lo primero que hice cuando regresé de explorar la cascada Tokopah fue recolectar leña para hacer un fuego. Junto a las llamas se estaba de miedo, pero en cuanto me alejaba de mi fogata el frío me dejaba tiesa.

Rodeada de nieve, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Rodeada de nieve, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Cuando me desperté a las 6 de la mañana para ir al baño me sorprendieron las estalactitas que colgaban de la ventana de mi tienda de campaña. Todo estaba nevado. Empecé a entender el frío que había pasado esa noche. Había 4 centímetros de nieve cubriendo mi tienda -y todo lo demás-.

Campamento nevado, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Campamento nevado, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Por lo demás, el camping estaba precioso, cubierto con nieve virgen y un sol que empezaba a despuntar por el horizonte. Decidí aprovechar la mañana -iba a ser difícil volver a dormirme con el frío-, así que desmonté mi campamento. Tal vez no fuera la mejor de las ideas, pues enseguida perdí la sensibilidad de mis pobres dedos. Desmontar la tienda de campaña fue una tortura, pues ya no es que no sintiera los dedos, sino que me dolían como si me estuvieran atravesando infinitas agujas afiladas.

Nevada en el Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Nevada en el Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Giant Forest

Aprovechando la solitud de las 6 de la mañana me dirigí al lugar más popular del Parque Nacional Sequoia: el Bosque Gigante o Giant Forest.

Secuoya gigante, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Secuoya gigante, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Anduve durante más de 2 horas, primero en el sendero conocido como Big Trees, que luego conecté con otro que llevaba hasta el General Sherman, uno de los árboles más impresionantes del mundo.

Giant Forest, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Giant Forest, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Sol, blanquísima nieve y árboles inmensos fueron mis únicos acompañantes en la caminata que realicé esa mañana. No me crucé con un alma. La tranquilidad era tal que por momentos me dio miedo.

Mis pisadas iban dejando pequeñas marcas en la nieve virgen mientras no dejaba de hacer fotos a las secuoyas. A pesar de sus claros inconvenientes, el frío me había dejado un paisaje alucinante.

Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Secuoyas gigantes, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

De esta manera llegué hasta el famoso General Sherman, que con sus casi 84 metros de altura sólo se puede fotografiar de lejos. Esta secuoya toca literalmente el cielo. Su altura, unida a los más de 30 metros de diámetro de su tronco, lo convierten en el ser vivo con mayor biomasa del planeta. En otras palabras, es el árbol con mayor volumen del mundo.

General Sherman, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

General Sherman, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Moro Rock

A las 10 de la mañana, las nubes ya se habían posado sobre el parque nacional y los turistas empezaban a poblar los caminos. Yo hice mi última parada en Moro Rock.

Picos de Sierra Nevada entre las nubes, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Picos de Sierra Nevada entre las nubes, Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Se trata de una roca gigantesca que ofrece unas vistas espectaculares desde su cima. Pensé que no se vería casi nada desde allí, pero no quería dejar pasar la oportunidad de estirar las piernas antes de subirme al coche durante horas. Afortunadamente, estaba equivocada. A pesar de las nubes -o tal vez gracias a ellas-, disfruté de un espectáculo sensacional.

Parque Nacional Sequoia, Estados Unidos

Por un lado, algunos picos de Sierra Nevada se divisaban entre las nubes, asomando sus cumbres nevadas. Por el otro, se obtenía una panorámica del valle de entrada al parque nacional, con sus verdes montañas.

Así terminé mis aventuras en el Parque Nacional Sequoia. A pesar del frío, mereció la pena volver a este mágico lugar, en el que las enormes secuoyas no dejan a nadie indiferente. Espero poder regresar con mejor y más tiempo.

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